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La Era Digital: Desafio de Comunicar y Liderar

“El arte de la comunicación es el lenguaje del liderazgo.”

–James Humes

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     A lo largo de la historia, la comunicación ha ocupado una posición fundamental en la formación y unificación de la sociedad. En esa misma línea, originó un nuevo campo de investigación, conocido como Ciencias de la Comunicación, que contribuye al desarrollo de las bases de otras múltiples disciplinas en el mundo. Asimismo, este, en la posterioridad, establecerá a los denominados comunicadores, quienes poseen un rol significativo en las diferentes áreas de trabajo; ya que, sus capacidades y habilidades sociales favorecen a la difusión, aceptación e integración de diversos grupos presentes en el incesante cambio de la humanidad. En sustento a lo anterior, el especialista Martín-Barbero (2011) menciona que un comunicador:

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… es aquel (…) que asume como base de su acción las asimetrías, las desigualdades sociales y culturales, que tensionan (…) toda comunicación, y entiende su oficio como el trabajo y la lucha por una sociedad en la que comunicar equivalga a poner en común, o sea, a entrar a participar a ser actores en la construcción de una sociedad democrática. (p. 20)

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     Este autor esclarece que el rol del profesional en este campo es sumamente complejo; ya que, tras la llegada de las nuevas tecnologías, implica adaptarse a nuevas facetas que se han incorporado en la sociedad, las cuales han transformado el contexto social, cultural, político e histórico del mundo entero.

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     No obstante, en el contexto actual, se expone una realidad caótica; puesto que, se ha tergiversado la concepción de lo que es ser comunicador. Tal y como anota Marin-Barbero (2011):

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No puede resultar extraño que, desconcerta­dos por la vastedad y gravedad de los problemas que hoy entrañan los procesos y medios de comu­nicación, y tironeados por la multiplicidad de figu­ras que hoy suscita su ejercicio -desde los magos de la publicidad y las vedettes de telenovela, hasta los animadores de los superprogramas, pasando por los periodistas estrella y los expertos en efectos especiales de audio o de video-, muchos aspirantes a comunicadores se sientan perdidos, confundidos, apáticos ante la reflexión y tentados de dejarse seducir por lo que más brilla: las fas­cinantes proezas de la tecnología, que prometen el reencantamiento de nuestras desencantadas y desazonadas vidas. (p. 20)

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     En otras palabras, a causa de la inminente transformación a la era digital, la humanidad se ve contemplada por nuevos personajes que se autodenominan comunicadores sociales; sin embargo, estos no muestran los valores, conductas o habilidades que Seán MacBride (1980) señala en el informe «Voces múltiples, un solo mundo»:

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La elevación de las normas profesionales y de la responsabilidad no puede imponerse por decreto, ni depende sólo de la buena voluntad de cada uno de los periodistas, quienes están empleados  por instituciones que pueden mejorar o deteriorar su actuación profesional. El respeto de los periodistas por sí mismos, su integridad y su impulso interior para realizar un trabajo de alta calidad, tienen una importancia fundamental. Es este nivel de dedicación profesional, que aprecia la responsabilidad, lo que deberían promover los medios informativos y las organizaciones de periodistas. En este marco, deberá trazarse una distinción entre las instituciones, los propietarios y los administradores de los medios por una parte, y los periodistas por la otra. (p. 226-227)

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     Es decir, los pseudo-comunicadores contrastan con lo que significa aplicar la comunicación como disciplina; puesto que, no reivindican la verdadera labor que ejerce un comunicador a partir de valores, objetivos y virtudes.

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Liderazgo: un nuevo panorama del presente

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     Evidentemente, la revolución tecnológica ha ocasionado que los métodos tradicionales dejen de conservar interés en distintos rubros, de modo que sea necesario recurrir a tácticas innovadoras que mantengan a flote estos mismos. En base a ello, las especialistas Becerra y Sánchez (2011) afirman que:

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... los  nuevos  líderes  dentro  de  una  organización,  deben  mostrar directrices  organizacionales  y  gerenciales  innovadoras,  más  específicamente, estrategias  para  adaptarse  a  las  situaciones  de  cambio  y  una  visión  que, compartida  con  todos  los  actores,  conduzca  a  que  éstos  actúen  por  iniciativa propia,  favoreciendo  las  transformaciones  necesarias  que  requiere  la  organización en  pro  de  mantener su  vigencia  en  el  mercado. (p. 63)

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     Por lo tanto, el liderazgo es una virtud primordial para todo individuo encargado de cualquier modelo de industria; ya que, posee la potestad de tomar decisiones trascendentales de manera meticulosa a favor del desarrollo de su compañía. Además, resulta ostensible afirmar que es hondamente importante considerar la participación de sus empleados; pues, contribuirán al beneficio y bienestar de la empresa, y constituirán el desarrollo equitativo de la misma. 

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     Con base en lo anterior, el liderazgo es sumamente importante en la formación de un comunicador en el ámbito profesional. Por ello, según Ramos y Díaz (2011):

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El líder visionario se caracteriza por su visión a largo plazo, por adelantarse a los acontecimientos, por anticipar los problemas y detectar oportunidades mucho antes que los demás, no se contenta con lo que hay, es una persona inconformista, creativa, que le gusta ir por delante y es una persona de acción, no sólo fija unos objetivos exigentes sino que lucha por alcanzarlos, sin rendirse, con enorme persistencia, lo que en última instancia constituye la clave de su éxito para lograr que la visión se materialice. (p. 144)

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     En otros términos, se idealiza un modelo de comunicador con una vasta capacidad de liderazgo, principalmente dentro de las organizaciones inteligentes, orientadas a construir, fortalecer y expandir la entidad en un determinado periodo. Esto se concretará mientras el líder demuestre una genuina autodeterminación en la visión realista, creíble e interesante que proyecta hacia la intensificación del desarrollo, por medio del proceso de interacción social dirigido a la racionalidad, el aprendizaje y la disciplina, lo que conforma el primer acto de liderazgo; es decir, la inspiración como medio para insuflar vida.

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     En síntesis, el liderazgo de un comunicador conlleva una cuantiosa responsabilidad en la vida profesional. Se comienza por el deber social de un juicio neutral a la hora de comunicar, siguiendo con la capacidad de competencias necesarias al impartir su rol y se concluye al plantear un panorama innovador que preserve a la industria en el mercado y fortalezca una tendencia positiva con los miembros de su equipo. Asimismo, se asevera que promover el liderazgo durante la formación del profesional de Ciencias de la Comunicación, devendrá en la constitución de un líder óptimo y un pleno desarrollo en su vida laboral. En ese sentido, es sumamente fundamental que se le otorgue mayor relevancia a la actual concepción equívoca que se posee de un comunicador frente a la sociedad globalizada y destacar la vitalidad de sus virtudes, conductas y, sobre todo, su capacidad de liderazgo. 

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Referencias:

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Becerra, M. y Sánchez, L. (2011). El liderazgo en las organizaciones inteligentes. Revista Científica Digital del  ..........Centro de Investigación y Estudios Gerenciales, (4), 61-71

https://www.grupocieg.org/archivos_revista/1-4%20(61-71)%20becerra%20sanchez%20rcieg%20mayo%2011_articulo_id29.pdf

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MacBride, S. (1980). Un solo mundo, voces múltiples: Comunicación e información en nuestro tiempo (1° ed.). ...........Fondo de Cultura Económica

https://agmer.org.ar/index/wp-content/uploads/2014/05/Informe-MacBride-parte1.pdf

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Martín-Barbero, J. (2011). Los oficios del comunicador. Revista Javeriana, 30(59), 18-40.

https://doi.org/10.11144/Javeriana.syp31-59.ofco 

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Ramos, L. y Díaz, B. (2010). Influencia del liderazgo visionario en el desarrollo organizacional. Revista Impacto ...........Científico, 5, 137-153.

https://scholar.archive.org/work/b7y36d6v25g7nfjyml73lzhn6u/access/wayback/http://produccioncientificaluz.org:80/index.php/impacto/article/viewFile/3083/3082  

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García, A. (2018). Liderazgo en comunicación organizacional: competencias [Tesis de grado, Pontificia ...........Universidad Javeriana]. Repositorio Javeriana. 

https://repository.javeriana.edu.co/bitstream/handle/10554/40022/Tesis_Alejandra%20Garcia_final.pdf?sequence=4&isAllowed=y

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